Cuando quieres dejar a tu pareja, pero no tienes dinero.

By Psicomata - 02 junio

Me preocupa el dinero. No, no es que me preocupe hoy el mío particularmente, Anónimos. Me preocupa en general la libertad que a los seres humanos les da el dinero para tomar decisiones. Hace mucho tiempo había un debate abierto en la sociedad acerca de si las mujeres debían trabajar o no. Este debate estaba enmarcado en un contexto feminista y de consecución de la igualdad. Hoy en día este debate parece superado debido a que en la mayoría de los países (en los países que se oyen globalmente, los que tienen más voz) existe el derecho al trabajo para toda la población y si una mujer no quiere trabajar se da por hecho que es una decisión libremente tomada

No dejo a mi pareja porque no tengo dinero
Desequilibrio económico en la pareja. 


Las mujeres (también hombres) que no quieren trabajar y que deciden quedarse en casa para cuidar de su familia, ¿tienen mayores dificultades a la hora de tomar decisiones? Vamos a verlo con un ejemplo: 

Te enteras que tu marido está con otra persona. Llevas diez años casada con él y empiezas a temer que te deje: 

- Primera situación: Mujer con trabajo fuera del hogar. 
- Segunda situación: Mujer sin trabajo fuera del hogar. 

A nivel emocional: sufrimiento en los dos casos. El hecho de que trabajes fuera o dentro no te quita sufrir. Pero en el caso de la mujer que trabaja fuera, durante unas horas su cabeza puede estar algo distraída de la situación, más si tiene la suerte de dedicarse a algo que le llena realmente. Asimismo a esta mujer no se le quedará esa sensación de rencor de "yo que renuncié por esa persona a mi vida y así me lo devuelve". 

A nivel pragmático: Si cualquiera de estos dos tipos de mujeres decide dejar al otro ¿quién lo podría hacer de una manera más fácil? Tomar la decisión de dejar a otra persona nunca es fácil, ni siquiera aunque te esté engañando, ni siquiera aunque seas rica, solo es más sencillo para aquellas personas que se quieren a sí mismas y se priorizan ante todo lo demás. No es fácil poder dejar tu vida, tu casa, tus costumbres, pero si económicamente puedes hacerlo, tienes mayor libertad a la hora de decidir si te quedas o te vas. 

Otra cosa es cómo influye aquí la dependencia emocional. Puede ser que dependas tanto emocionalmente del otro que puedas preferir quedarte, aunque sepas que te está engañando porque no tengas la suficiente fuerza emocional para cambiar tu vida. 

No obstante, incluso en la situación de mayor libertad económica, la capacidad para afrontar la realidad  de una manera más objetiva y real es mayor puesto que sabes que si te quedas con el otro es por una cuestión de dependencia emocional y no porque no puedas marcharte. 

Dependencia en el matrimonio
Dependencia emocional o amor. 


"No, yo no me quedo por dependencia emocional. Me quedo porque le amo". 

Cuando una mujer está mal en su hogar porque la otra persona le habla mal, le falta el respeto o le engaña y sigue con esa persona, es una decisión más basada en la dependencia emocional que en el amor. No deberíamos poder compartir nuestra vida con una persona que nos trata mal. ¿No te lo crees? Te pongo en una situación a ver qué opinas, Anónimo: 

Imagínate que antes de conocer a una persona que te gusta te dicen: "Mira, ¿ves a ese chico/a de ahí a lo lejos? ¿Te gusta? Pues te comento, vais a estar juntos en un futuro, pero te va a hablar mal, cuando os peléis te va a llamar loca y de vez en cuando tendrá relaciones con otras personas sin que tengáis una relación abierta. ¿Cuándo quieres empezar con él/ella?". 

No creo que tu respuesta a esta situación sea: "venga, por favor, quiero conocerle ya, estoy deseando empezar una relación con esta persona". 

¿Estarías deseando empezar una relación con esa persona sabiendo que esas iban a ser las condiciones? Que a cada poco te llamara loca, que te insultase, que durmiera con otras personas.  

Pues eso. Si has dicho en algún momento leyendo este post que es amor lo que sientes por esa persona y que es por eso por lo que no te vas, puedes sacar tus propias conclusiones. 

Personas que rechazan la terapia. 

Quiero dejar a mi pareja pero no tengo dinero
A veces, se prefiere no escuchar para no saber la verdad. 

Muchas veces las personas no trabajan conmigo a nivel psicológico porque son amas de casa y entonces, antes de empezar, me dicen que si abandonan al marido, dónde van a ir, que no tienen ninguna posibilidad de movimiento, que se tienen que quedar y aguantar. Siempre me pregunto: ¿Durante cuánto tiempo? 

Las personas que tienen libertad financiera y deciden quedarse en esa situación que no les gusta,  se enfrentan de una manera más clara a la realidad, ya que eliminan una posibilidad de autoengaño que sí pueden usar aquellas personas que no tienen libertad financiera:

Cuando una mujer sin trabajo o mal económicamente le preguntas ¿por qué no te separas? su respuesta, Anónimos, suele ser "porque no tengo dinero" y claro, ahí se acaba la discusión porque te acaba de dar una razón objetiva para no separarse. La persona con libertad financiera no te puede dar esa respuesta porque el dinero no puede ser su excusa. 

Sin embargo, la falta de dinero es un modo de autoengaño: ¿te separarías de él si tuvieras dinero? ¿Quién puede saberlo? No tener dinero es la excusa perfecta para seguir en tu zona de confort, aunque esa zona esté llena de espinas y no te guste. No tienes que ponerte en la difícil situación de dejarlo todo y empezar una nueva vida de nuevo. Esto segundo cansa mucho más. 

La verdad que sería interesante abrir este debate otra vez al menos a nivel interno: ¿es bueno quedarse en casa y renunciar al mundo laboral? ¿Es una opción viable? ¿Debería alguien informarnos de lo que nos puede pasar en el caso de que nuestro matrimonio no salga como nosotros hemos esperado? 

La pérdida de libertad conlleva rencor y lo contrario, tener libertad financiera hace que sea más difícil autoengañarnos y no saber que si nos quedamos con el otro es por dependencia emocional. ¿En qué principios quieres que se base tu relación? 

  • Share:

You Might Also Like

0 comentarios

Gracias por compartir tu experiencia!!!

Alternativas a la tristeza: leer.

Sergio Fernández