Alternativas a la tristeza: hablar de los viajes

By Psicomata - 03 mayo

- Chica: ¿A qué te dedicas?
- Chico: Estoy estudiando guitarra flamenca. 
- Chica: ¡Qué interesante! Tienes que disfrutar mucho.
- Chico: Sí pero, a veces, me preocupa mi futuro profesional, si encontraré trabajo. Aunque lo bueno es que, a diferencia de otras carreras de música, en guitarra flamenca sólo salimos 15 licenciados al año porque la carrera solamente está en Córdoba.
- Chica: ¿Y en Rótterdam, no?
- Chico sorprendido: "¿Cómo lo sabes?"
- Chica hinchada como un palomo por su sorpresa: Porque estuve hace poco en Rótterdam y me encontré con un amigo que también estudia guitarra flamenca. Me hizo ese comentario.
- Chico: Pues sí.  Aunque parezca raro la carrera sólo está en Córdoba y Rotterdam. 
- Chica: ¿sabes una casualidad curiosa? Estaba paseando por Rotterdam y vi muchas banderas blancas y verdes
 Resulta que la bandera de la ciudad de Rótterdam es igual que la de Andalucía. ¡Qué casualidad que sean ellos entonces los que tienen la carrera de algo tan andaluz!
- Chico: Ostras, no lo sabía pero es un dato interesante. ¡Mola!



  Cuando estuve en Holanda no sabía si moverme o quedarme sólo en Ámsterdam. La verdad que al final decidí a hacer esa visita, que fue un poco aventura por la precipitación pero nada más que por esta conversación, mereció la pena. 

  Además de que aquel día disfruté mucho la ciudad primero sola y, más tarde, tuve la suerte de encontrarme con un amigo que me llevó a algún bar que merecía mucho la pena, estos viajes te sirven, no sólo para conocer en el momento, sino además para aumentar tus temas de conversación.

  Asi, cuando estás en esa incómoda situación, al menos para mi, de conocer a alguien que probablemente esté intentando ligar contigo (y ya sabemos lo difícil que es romper el hielo), pues que no se produzcan esos tensos silencios.

  Viajar siempre enriquece si lo haces con los ojos abiertos.



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Alternativas a la tristeza: leer.

Sergio Fernández