Depender de algo: el teléfono móvil

By Psicomata - 13 diciembre

   Sinceramente, creo que la dependencia a las personas, también llamada dependencia emocional es mucho peor que depender de las cosas. Sin embargo, cuando se unen las dos pueden ser una bomba. Me refiero a la unión del whatsapp con la espera de que alguien conteste. Esa puede ser una de las situaciones que más ansiedad provocan en los últimos tiempos, así como que más pueden apartarnos de hacer otras actividades en las que desearíamos estar inmersos. 

   El otro día se me quedó cargando el teléfono móvil en otra habitación de la casa. Ya estaba en la cama, leyendo un libro. De repente, me quería dormir y entonces me di cuenta que el móvil no estaba cerca por lo que no podía saber la hora que era. Hacía frío en casa y no tenía ganas de salir de la cama a cogerlo. Entonces, recordé que al día siguiente me podía levantar a la hora que quisiera pues no tenía que llegar a una hora determinada al trabajo. 

Como reducir el uso del móvil
Tenemos dependencia de los móviles, de quién nos escribe, de contestar rápidamente, de los "me gusta" y eso hace que no seamos libres


   Hubo una pequeña lucha interna: "¿y si me ha escrito alguien?"- me pregunté. Por suerte, no hay nadie que me provoque esa dependencia emocional que mostramos cuando nos gusta alguien. Así que concluí que si me había escrito algún amigo o amiga, seguro que no pasaba nada por esperar unas cuantas horas en responder. Supongo que hubiera sacado la misma conclusión si hubiera existido "esa persona". 

   ¡Qué libertad pasar unas horas sin chequear si has tenido respuesta o no! Deja lejos el teléfono. Prueba a dormir una noche sin chequear el whatsapp. Te pueden costar los primeros quince minutos. Después de que pasen estos, lo demás es libertad pura.  

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2 comentarios

  1. Muy de acuerdo. Este último verano del 2014 me propuse no estar pendiente del móvil y la verdad es que fueron unas vacaciones cojonudas. Ya en mi anterior curro guardaba el teléfono en un cajón y no lo cogía hasta salir del trabajo, así me forzaba a no estar siempre pendiente de él. Últimamente lo estoy usando demasiado, me he dado cuenta y creo que tendré que inventar alguno de estos trucos para "desengancharme".

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  2. Me alegro, Carlos que estés de acuerdo.

    Lo que hacías en tu anterior trabajo de guardar el móvil en tu cajón es muy buena idea. Suena relajante...

    Gracias por el comentario y me alegro leerte por aquí.

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Gracias por compartir tu experiencia!!!

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Sergio Fernández