Ser cuadriculado

By Psicomata - 18 octubre

 Reconozco que cuando pienso en este título: "ser cuadriculado", mi opinión se orienta influida por mi forma de actuar. En general, no me gustan las cosas perfectamente ordenadas, me gustan la desorganización y el desorden, con límites como todo. 

 Admiro a las personas que empiezan con un compromiso (adelgazar, por ejemplo) y lo mantienen hasta el final (hasta que no haya perdido 5 kilos, no pararé de: no comer, no beber cerveza, chocolate, dulces...). Sin embargo, cuando esto se hace a costa de un sufrimiento alto y de imponerte una serie de limitaciones que cambian tu vida personal, entonces creo que el mejor resultado no merece tanto la pena.

  Conozco a quien tiene la costumbre de llevar todo lo que hace al extremo. Me refiero a una persona con una rutina muy marcada que cuando introduce algo en su vida, lo hace hasta límites insospechados. Lo último: hacer deporte. Empezó fuerte (con un entrenador personal) y pronto introducirá nuevas formas de "terapia musculosa" y métodos para conseguir el cuerpo más perfecto que pueda alcanzar (ahora mismo su cuerpo ya es bastante perfecto).

Adicción al gimnasio
Adicto a hacerlo todo de manera cuadriculada
  Esto que puede parecer divertido porque no tiene porqué estar mal probar aventuras nuevas, no lo parece tanto cuando le limita todo el tiempo para estar con el resto de sus amigos, salir o echar un buen rato. Por ejemplo, "no salgo porque tengo que ir al gym", "no quedo con los amigos porque no quiero consumir nada", "no tengo tiempo para hacer nada ni ver a nadie, porque tengo que hacer deporte"...

  Entonces, desde mi punto de vista, lo que empieza por diversión, me suena completamente a obligación, tanto que los días que no va al gimnasio porque tiene que cumplir otras obligaciones se siente triste y culpable por haber faltado a su cita obligatoria...

  Me encanta la frase que se atribuye a San Francisco de Asís que dice: "Cada vez necesito menos cosas y las pocas que necesito, las necesito muy poco".

  • Share:

You Might Also Like

2 comentarios

  1. Eso es un trastorno igualmente. No es normal que alguien dependa de ir al gimnasio todos los santos días de su vida. Pero me reflejo en otros aspectos de mi vida.
    Amo leer lo que escribis, un beso♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno zombie,

      Y quién no está un poco loco? (Casi) todos lo estamos en algún sentido.

      Muchas gracias por tus palabras. Son muy reconfortantes :)))

      Eliminar

Gracias por compartir tu experiencia!!!

Alternativas a la tristeza: leer.

Sergio Fernández