Una reflexión sobre una reflexión

By Psicomata - 18 abril

Hace un tiempo escribí el post "no me contesta al whatsapp". Desde entonces este post se ha convertido en el más leído (ahora en 2020 ganó ¿por qué me dice que estoy loca?).  Tiene el privilegio día tras día, semana tras semana de ser el artículo que más interesa a las personas que llegan al blog.

Realmente creo que era un post regulero, del que se podría haber sacado muchísimo más partido, y al que le faltan muchas de las respuestas que querrían obtener las personas le preguntan a Google (medio principal por el que llegan más personas al post).

Las preguntas más comunes por las que llega la gente a este post son: "¿por qué no me contesta al whatsapp?", seguida de "está en línea y no me responde", pero también "¿qué significa que le haya mandado un mensaje en whatsapp y no me responda?".

Cada vez me fijo más que tanto en la vida real como en la virtual, estamos carentes no solo de paciencia, idea que ya ha salido en alguno de los post. También estamos fallando en algo igualmente importante: la tolerancia a la frustración. No soportamos que no nos conteste porque eso sería admitir que no le interesamos y cada uno de nosotros nos damos mucha importancia a nosotros mismos para admitir que no le interesamos.

Y es que es así: las cosas se notan. Si esa persona tiene interés y el interés es recíproco, las cosas irán fluyendo poco a poco. Lo verás, se verá. Pero si normalmente no te contesta y, una y otra vez, te dice que está ocupado, que no lo vio, que no pudo contestar porque tuvo mucho trabajo... ni lo dudes: no le interesas. O, al menos, como te interesa a ti o te gustaría a ti que le interesase.

Si no es natural, no funciona. Deja que la vida te sorprenda. Las cosas tienen un orden. Y, a lo mejor, ahora no te toca o con esa persona mejor no.

¿Por qué no me dice él de quedar?
Cuando le interesas a alguien, se nota. Cuando no le interesas, se nota más. 

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4 comentarios

  1. ¿Alguien recuerda cómo era la vida sin whatsapp? Y a pesar de todo, en el siglo XX, se dieron grandes cambios (para bien y para mal) sin él.

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    1. El mayor problema creo que es la importancia que le da la gente al whatsapp en sus vidas. A veces, de guapa, pienso que se podría hacer una tesis sobre ello. Gracias por comentar! Bienvenido :)))

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  2. Cuanta razón. Si el interés es mútuo, se nota, haya Whatsapp o no de por medio. Lo contrario, pataletas o frustración antes situaciones que no controlamos, y es que no podemos "obligar" a otra persona a que muestre el mismo interés que nosotros. A mí me ha pasado jeje.

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    1. Exactamente Carlos. Ni podemos obligarla ni funciona. Ni podemos evitar que nos dejen de querer ni hacer que nos quieran. La vida tiene muchos caminos pero a veces tendremos que vivir con el que se nos pone por delante y ese solo será uno respecto a los demás. Y tendremos que conformarnos. Gracias por tus palabras!

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Alternativas a la tristeza: leer.

Sergio Fernández