Alternativas a la tristeza: No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy

By Psicomata - 23 abril


-    Y después de vivir en esa ciudad tan grande ¿no te agobias en esta ciudad taaan pequeña?
-       La verdad es que no.
-       ¿Y eso?¿cómo lo haces?
-       Porque nunca me aburro. Siempre hay algo que hacer. El truco es no tener pereza. 
-       ¿No tener pereza?
-       Sí, antes de irme, si alguien me proponía hacer algo siempre me lo pensaba. Decía: "pero para qué voy a hacer eso". Valoraba mucho hacerlo o no. Ahora siempre digo a todo que sí.
-       Como la peli esa en que la vida de Jim Carrey cambia porque empieza a decir a todo que sí. 
-       Eso me lo enseñó una novia que tuve: me enseñó a vivir la vida. Me enseñó a aprovechar el momento. You only live once.

Decir sí a hacer cosas
Atrévete a hacer

Un solo cambio de actitud puede cambiar un estado de ánimo. Utilizar más la palabra "sí" y dejar a un lado las malas caras cuando te hacen una propuesta. "Oye, ¿te apetece ir a la comida que hace la huerta este finde?" "Pues no sé si iré. Estoy cansada" en cambio, un simple "vale" te puede regalar disfrutar de una gran comida, encontrarte con amigos de los que llevabas mucho sin saber y a los que les hace ilusión verte y hasta disfrutar de grandes temas musicales de siempre. 
                                  
La importancia de decir "sí" es tanta que su simple pronunciación ya provoca una pequeña dosis de positividad en el cuerpo. Cuando al otro le dices que "sí", le provocas una sonrisa en su rostro que te contagia. Es una forma de volver a encontrar refuerzos vitales, es decir, que la vida te regale momentos, de que pasen nuevas historias. De hecho, es de las primeras pautas que los psicólogos intentan para que una persona con depresión se recupere.

Este post no va dirigido para personas que tienen un problema patológico, pues ahí el tratamiento es mucho más complejo. Este post va dirigido a aquellos como yo que, muchas veces, por vagancia, por pereza, hemos dejado de disfrutar de muchas actividades divertidas por miedo a no saber hacerlo bien, por miedo a no sentirnos bien, por creer que nosotros no pegamos en eso. Así que dí que sí y:
                                        
   - Vete a la playa
   - Disfruta de un perol en el campo.
   - Aprende a escalar.
   - Conoce tu ciudad en bici.
   - Disfrázate.
   - Pregunta si tienes dudas. 
   - No te cortes. Háblale.
   - Ve al concierto. 
   - Pinta.
   - Aprende a tocar ese instrumento.
   - Sigue esa recomendación lectora.
   - Mira esa película de la que tan bien te han hablado.
   - Compra esa bolsa de chucherías.
   - Manda un mensaje a aquella persona de la que quieres saber.
   - Vete a ver esa exposición.
   - Y, sobretodo, di que sí para que vean que se puede contar contigo.

Y todo hazlo ¡ya! Cuanto antes empieces, primero empezarás a ver los resultados. 

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4 comentarios

  1. Un "vale" a tiempo, puede salvar un día de constantes bajones.

    Me gustó mucho la entrada.

    Saludos.

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  2. A veces, ese "vale" que te salva hay que decirlo sin mucho pensar. Muchas gracias Jorge por tu comentario. Un abrazo.

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  3. Muy buena entrada, es cierto, es la primera vez que vengo pero me atrapo este blog.
    Un abrazo.
    HD

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    Respuestas
    1. Aláaa Humberto! Con muy pocas palabras, pusiste el bello de mis brazos de punta! Gracias!

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Gracias por compartir tu experiencia!!!

Alternativas a la tristeza: leer.

Sergio Fernández